Cacaoteros
Una lucha por sembrar futuro
El cacao en Santander
Para el año 2020, Colombia contaba con alrededor de 189.000 hectáreas de cacao sembradas, según cifras del Fondo para el financiamiento del sector agropecuario (Finagro), las cuales se encontraban distribuidas de primera mano en los departamentos de Santander (31.6%), Antioquia (8.7%), Nariño (8%) y Arauca (7.8%). Siendo Santander uno de los principales productores a nivel nacional, con el 42% del total de la producción.
En Santander, el cacao constituye un ejercicio esencial en la identidad cultural de las familias que producen y comercializan este cultivo. Sin embargo, la creciente preocupación por la contaminación por cadmio en los suelos y en los productos derivados del cacao ha emergido como una amenaza significativa, poniendo en riesgo tanto la salud de los consumidores como la competitividad del sector en los mercados internacionales.
En este contexto, la Universidad Pontificia Bolivariana, en alianza con la Federación Nacional de Cacaoteros, se trazó como objetivo evaluar alternativas sostenibles para la reducción de niveles de Cadmio en el cacao de Rionegro, Santander, a través de procesos de interrelación social, con miras a potencializar los productos para el fortalecimiento de la competitividad internacional del sector cacaotero. La finalidad del trabajo ha sido asegurar la sostenibilidad del cultivo y garantizar el bienestar de las familias productoras.
El cacao como una actividad cultural
Para comprender la riqueza de la tradición cacaotera en Santander, es esencial escuchar las voces de aquellos que la mantienen viva día a día. Edier Barón, un cacaotero de la región, lleva más de 30 años trabajando con la Federación Nacional de Cacaoteros (Fedecacao).
Edier explica el proceso de transformación de la mazorca de cacao, el cual va desde la cosecha hasta la obtención del grano, utilizando un lenguaje preciso y lleno de términos propios: "engrullar es partirla y sacarle la pepa que tiene por dentro" Esta descripción detallada permite visualizar una etapa del proceso del cacao.
Don Edier
Don Edier
Para Edier "el cacao es como el oro, eso no tiene para la venta, no hay problema, en cambio otros productos como los cítricos y uno lleva el volumen y a veces no se ve lo que uno hace, lleva una camioneta de cítricos y no le dan lo que, en cambio en cacao llevan un puchito y ya recoge uno o dos millones de pesos".
El cacao destaca como un producto excepcional y estable, casi un refugio seguro en el volátil mundo agrícola, donde la comparación con el oro subraya su demanda confiable y su capacidad para generar ingresos, a diferencia de la incertidumbre de otros cultivos; además, la eficiencia del mercado del cacao, donde pequeñas cantidades pueden generar ingresos significativos, resalta su potencial para mejorar la vida de los productores y dinamizar las economías locales; al escuchar a don Edier, comprendemos el cacao como un elemento central en la vida de Santander, y su testimonio refuerza la necesidad de valorar el conocimiento tradicional y colaborar estrechamente con los cacaoteros para construir un futuro próspero, sostenible y que honre su herencia cultural y desarrollo económico.
Conoce a nuestros 'cacaoteros'
Ellos son nuestros cacaocultores de Rionegro, Santander: manos firmes, corazones aguerridos y el alma sembrada en la tierra del cacao.
El papel de la mujer 'cacaotera'
Además de las prácticas de procesamiento, don Edier nos comparte sobre las formas tradicionales de consumo del cacao, algunas de las cuales se remontan a las ancestrales costumbres indígenas de la región: "El cacao antes los inciestos que son los antiguos y los indígenas el cacao lo consumen es en nix, no en chocolatina sino en nix, o sea se puede tostar y se come así como se come el maíz o las habas otra cosa eso es lo que y ahí no le quitamos tantas propiedades porque a veces le quitamos propiedades al cacao es cuando lo llevamos, lo refinamos, le sacamos la grasa, le sacamos todo lo que sirve y nosotros nos tomamos ese ya el gavazo lo que ya menos propiedades tiene, cambio el cacao así, todo está nada más y se sacan los nix, se muele pero en pedacitos gruesos y ahí se puede sacar, comer, consumir y eso es de muchas propiedades, es anticancerígeno bueno el cacao tiene muchísimas propiedades". Su detallada descripción del "nix" no solo nos invita a valorar estas formas ancestrales de consumo, sino también a reconocer el notable potencial nutricional del cacao en su estado más natural y menos procesado.
Por otra parte Don Edier describe el injerto como un proceso clave para mejorar las plantas de cacao, donde "aquí tiene el injerto, le ponen un pedacito por ahí así, de pedazo, lo limpian, tiene que tener un tipo de gajo y hacen así, lo raspan, hasta la esencia, hasta la médula, y enseguida le abren aquí con la cáscara y enseguida le meten aquí, en la nueva rama, la nueva rama y le pegan ahí, lo pegan con vinipel y eso es". Esto significa que se toma una porción de tallo seleccionada ("un pedacito", "un tipo de gajo"), se preparan las superficies a unir raspando hasta los tejidos internos ("hasta la esencia, hasta la médula"), se inserta el injerto en una incisión en la planta receptora ("le abren aquí con la cáscara y enseguida le meten aquí, en la nueva rama"), y se asegura la unión con un material como vinipel ("y le pegan ahí, lo pegan con vinipel"). En esencia, el injerto es una técnica que requiere habilidad para combinar las cualidades de diferentes variedades de cacao en una sola planta.
EL CACAO POR EL MUNDO
El futuro del cacao en Santander
En el 2021, la Federación Nacional de Cacaoteros (Fedecacao), implementó una estrategia de inclusión juvenil en 14 escuelas rurales, incluyendo municipios del departamento de Santander como: Rionegro, Landázuri, San Vicente de Chucurí y El Carmen de Chucurí.
Dicha estrategia se gestó en aras de contribuir a la aprehensión de conceptos que son la base del sistema de producción del cacao en el departamento. Por tanto, en el marco del proyecto, se crea el emprendimiento juvenil denominado ‘Chocoteen’, en Rionegro (Santander), donde un grupo de 15 jóvenes de la región se suman a la elaboración y comercialización de un chocolate artesanal con una base del 60% de cacao.
Jóvenes de Chocoteen presentando su barra de chocolate.
Jóvenes de Chocoteen presentando su barra de chocolate.
Retos actuales Se pierde calidad en las etapas posteriores a la cosecha: Mala fermentación, secado, almacenamiento y transporte.
Mejoras tecnológicas recientes. En los últimos 25 años se promueven cultivos más productivos:
- Uso de injertación (clones)
- Buenas prácticas como podas, riego, fertilización, y control sanitario.
- Algunos productores ya producen más de 1.000 kg al año y están entrando al mercado de cacaos finos de sabor y aroma. https://www.agrosavia.co/noticias/el-cacao-una-historia-que-se-est%c3%a1-escribiendo
