Accesibilidad:
el problema ‘invisible’ de la crisis del transporte público en Bucaramanga y su área metropolitana
Todas las imágenes de este especial cuentan con texto alternativo para lectores con discapacidad visual.
Es la una de la tarde del martes 1 de noviembre de 2022 en el entonces despacho de alimentadores de Lagos en Floridablanca. Un usuario en silla de ruedas llega a la estación Lagos y cruza el puente peatonal hasta el paradero con el fin de abordar una de las rutas alimentadoras que operaban desde allí: AF1 (Lagos – Limoncito) o AF2 (Lagos – Versalles), rutas que contaban con al menos un vehículo accesible en su flota asignada.
Sin embargo, para ese momento Metrolínea ya ha retirado los buses verdes de estas rutas y los ha trasladado a cubrir servicios alimentadores de Bucaramanga. Las rutas de Floridablanca estaban siendo operadas por buses convencionales de la empresa Cotrander, los cuales no contaban con elevadores para personas en silla de ruedas. ¿Resultado? Al usuario no le quedó de otra que llamar un taxi para que viniera a recogerlo y así poder continuar su recorrido.
Esta escena no es nueva en la ciudad. Casi cuatro años después, la crisis del transporte público en Bucaramanga y su área metropolitana todavía arrastra consigo un problema que es ‘invisible’ para muchos: la poca accesibilidad de los buses para usuarios en condición de discapacidad. ¿Cómo está el panorama para esta población en materia de inclusión en el transporte? Plataforma investigó al respecto.
Un área metropolitana en crecimiento... ¿o no?
De acuerdo con el más reciente informe de la iniciativa Bucaramanga Metropolitana Cómo Vamos (BMCV), en los cuatro municipios del área residen 1’304.153 habitantes, un 8,3% más que en 2018. De esta población, según afirmó la directora del programa BMCV a Vanguardia en el 2019, se estima que “en los cuatro municipios del área residen cerca de 77.000 personas [en condición de discapacidad]”.
Toda esta población se encuentra en un área metropolitana que el Departamento Nacional de Planeación cataloga como ‘ciudad mayor’ junto a Bogotá, Medellín, Manizales, Pereira y Tunja; incluso Floridablanca fue catalogado como líder en fortalecimiento, tecnología y capital con 71/100 puntos en el Índice de Ciudades Modernas (ICM).
Así las cosas, Bucaramanga y su área cuentan con una flota de 859 buses distribuidos en 11 empresas de Transporte Público Colectivo de acuerdo con el Área Metropolitana de Bucaramanga (AMB). 0,66 buses por cada 1.000 habitantes, cifra que está justo en los mínimos recomendados por la Guía de Buses Urbanos del Banco Mundial, la cual sugiere que la relación debería ser entre 0,5 y 1,2 buses por cada 1.000 habitantes. Esta guía invita a tener en cuenta múltiples factores como la existencia de otros modos de transporte (metro, tranvía o telecabinas) y que no es lo mismo hablar de buses habilitados a hablar de los buses que realmente están en servicio.
Antes estábamos mejor. El Boletín Técnico EUTP del DANE registraba en promedio 1.230 vehículos en servicio mes a mes (sin contar la flota de Metrolínea) en el 2019, lo cual, comparado con la cifra actual, representa 30% menos flota frente a una región con una población más grande que la de ese entonces. Menos flota y más personas ponen un reto todavía mayor sobre las población con discapacidad al momento de usar transporte público, ya que contar con menos buses aumenta el riesgo de sobrecupo y genera frecuencias de espera más largas en una región cuya flota accesible es… oficialmente desconocida.
“La información no permite establecer una cifra específica”: AMB
¿Cómo sortea el componente de accesibilidad un área metropolitana de más de un millón de habitantes cuya importancia está junto a la de de ciudades como Medellín y Bogotá? Esta redacción envió un derecho de petición al Área Metropolitana de Bucaramanga con el fin de conocer, entre otras solicitudes, la cifra de buses accesibles que operan en su jurisdicción. Pese a que el documento quedó formalmente radicado el 11 de junio de 2026, el 29 de septiembre fue necesario radicar una acción de tutela para obtener una respuesta a este, la cual llegó el pasado 1 de octubre.
En este documento, el Área Metropolitana reconoce que “la información consolidada disponible en la entidad no permite establecer, a partir de los registros actualmente consolidados, una cifra específica de vehículos que cuenten con plataformas elevadoras mecánicas para el acceso de personas usuarias en silla de ruedas”. Esto se debe a que, en palabras de la propia entidad, sus Planes Integrales de Accesibilidad (PIA) comprenden distintos componentes y fases de implementación, pero “sin que la información consolidada disponible discrimine individualmente dicha característica para cada vehículo”.
Así, la población con discapacidad no tiene una fuente oficial de información mediante la cual conocer cuáles y cuántos buses en la ciudad son accesibles para ellos, lo cual impide y desestimula el uso de transporte público, además, el subsidio en el valor del pasaje de Metrolínea para personas con discapacidad es exclusivo para residentes de Bucaramanga.
“La información consolidada disponible en la entidad no permite establecer, a partir de los registros actualmente consolidados, una cifra específica de vehículos que cuenten con plataformas elevadoras mecánicas para el acceso de personas usuarias en silla de ruedas”
Años atrás, Metrolínea se encargaba de informar día a día mediante sus redes sociales cuántos y cuáles eran los buses accesibles disponibles en su operación, ofreciendo incluso la posibilidad de que los usuarios con movilidad llamaran a la línea de atención al usuario “para que se incluya el bus en la ruta y a la hora que el usuario lo requiere de tal manera que su desplazamiento sea más ágil”, se lee en un comunicado de prensa publicado en noviembre del 2020.
Respuesta emitida por el Área Metropolitana de Bucaramanga.
Respuesta emitida por el Área Metropolitana de Bucaramanga.
Bus urbano de Villa de San Carlos con plataforma PMR sin señalizar. / Foto: Santiago Albarracín Angarita.
Bus urbano de Villa de San Carlos con plataforma PMR sin señalizar. / Foto: Santiago Albarracín Angarita.
Abordaje de un usuario en silla de ruedas a un alimentador de Metrolínea en el 2023. / Foto: Metrolínea vía X.
Abordaje de un usuario en silla de ruedas a un alimentador de Metrolínea en el 2023. / Foto: Metrolínea vía X.
Mientras tanto, otras ciudades dentro de la categoría en la que se ubica el área metropolitana de Bucaramanga sí tienen el dato plenamente identificado. Por citar un ejemplo, de acuerdo con el Observatorio de la Secretaría Distrital de Movilidad de Bogotá, para septiembre de 2025 operaban en la capital cerca de 7.586 buses y telecabinas accesibles de un total de 10.647 que operan en el sistema TransMilenio y TransMiCable.
En ese orden de ideas, el 71,2% de la flota bogotana es accesible para personas con movilidad reducida, destacando que los componentes troncales y de alimentación son 100% accesibles en toda su flota, mientras que el componente zonal avanza con poco más de la mitad de la flota accesible.
Aproximadamente solo el 5.36% de la flota en el área es accesible
Mediante un ejercicio de observación, registro fotográfico y búsqueda de información en la web, en los últimos 5 meses esta redacción pudo establecer un consolidado aproximado de la cantidad de vehículos que cuentan con plataformas elevadoras para silla de ruedas, obteniendo un total de 46 buses frente a los 859 operativos, es decir, solo el 5,36% de la flota del área metropolitana es plenamente accesible.
La lista, a la fecha de publicación de esta nota, la encabeza Transpiedecuesta S.A con 18 buses accesibles, seguida de TransColombia S.A. y Transportes Villa de San Carlos con 7 y 4 buses accesibles, respectivamente. Empresas como Metropolitana de Servicios, Cotrander y Lusitania se encuentran vinculando nuevos vehículos que tienen plataformas elevadoras, por lo que la cifra total ascendería a 50 una vez estos buses entren en operación.
De acuerdo con la Ley 1618 de 2013, en su artículo 14, numeral 2, “el servicio público del transporte deberá ser accesible a todas las personas con discapacidad. Todos los sistemas, medios y modos en que a partir de la promulgación de la presente ley se contraten deberán ajustarse a los postulados del diseño universal”. Esta ley también establece que los sistemas de transporte que funcionan actualmente deben integrar Planes Integrales de Accesibilidad (PIA) que “en un término de máximo 10 años logren niveles que superen el 80% de la accesibilidad total”, avance que aún no se ha completado en el área a casi 3 años de haberse vencido este plazo.
Los retos van más allá de solo tener buses con elevadores
El reto no solamente está en tener más flota accesible en el área, sino en que las empresas estén dispuestas a mantener los elevadores en buen estado y los conductores a operarlos cuando un usuario lo requiera.
En respuesta a una PQR elevada a Transportes Villa de San Carlos en donde se les consultaba sobre qué garantías tenía una persona en condición de discapacidad sobre que los vehículos de la empresa no se negarían a transportarlos, la empresa respondió que “no se puede brindar garantías al respecto, si afirmamos hacerlo sería imposible de cumplirlo”.
En otras ocasiones y como relató este medio en agosto de 2026, los buses cuentan con el elevador, pero este se encuentra fuera de servicio por falta de mantenimiento. Es el caso del bus de placas TTW 856 afiliado a la empresa TransColombia S.A., el cual, al momento de la denuncia, contaba con elevador instalado, pero no con los controles necesarios para operarlo, por lo que este estaba fuera de servicio.
Al respecto, TransColombia respondió que “hemos realizado las validaciones con el departamento de mantenimiento y, una vez realizadas las pruebas, se pudo corroborar la falla en la rampa de acceso; ya se emitió el concepto y por ende ingresa a reparación para evitar que estos inconvenientes se presenten con más usuarios”.
El no utilizar estos equipos con regularidad hace que sea más complicado detectar aquellos que requieren mantenimiento o reparaciones importantes. Además, los propios fabricantes de estos equipos indican en las etiquetas de instrucciones que vienen en cada elevador que, para mantener la garantía del equipo, este debe utilizarse al menos una vez al día.
Otro reto al que se enfrentan las personas con discapacidad es el de identificar, en calle, qué buses son accesibles y cuáles no, ya que muchos de ellos no están señalizados correctamente o los pictogramas de accesibilidad no son visibles a lo lejos.
En el caso nuevamente de la capital, mediante su manual de señalética e imagen, TransMilenio S.A. instruye a los concesionarios de operación de los buses a marcar adecuadamente todos los vehículos que sean accesibles. "El pictograma de accesibilidad indica a los usuarios que el vehículo es accesible para personas con discapacidad y cuál es la puerta adecuada para su ingreso", indica el documento.
Este manual da las medidas, los colores y el diseño universal que deben tener estas etiquetas en los buses que aplique, permitiendo una rápida identificación por parte de los usuarios.
En ocasiones y en palabras de los mismos conductores, los elevadores se atascan o no funcionan bien por falta de uso. / Foto: Santiago Albarracín Angarita.
En ocasiones y en palabras de los mismos conductores, los elevadores se atascan o no funcionan bien por falta de uso. / Foto: Santiago Albarracín Angarita.
“No se puede brindar garantías al respecto, si afirmamos hacerlo sería imposible de cumplirlo”
Elevador fuera de servicio en bus de TransColombia S.A. / Foto: Santiago Albarracín Angarita.
Elevador fuera de servicio en bus de TransColombia S.A. / Foto: Santiago Albarracín Angarita.
"Hemos realizado las validaciones con el departamento de mantenimiento y, una vez realizadas las pruebas, se pudo corroborar la falla en la rampa de acceso"
La invitación es a que tanto las autoridades como las empresas de transporte continúen trabajando por garantizar la accesibilidad de todas las personas a los buses de transporte público, ya que esto no solo impacta negativamente en los tiempos de viaje de esta población, sino que vulnera a las personas con menores ingresos que no tienen cómo costear un medio de transporte particular o informal.
Y usted, ¿ha presentado problemas en el uso de los elevadores de los buses de Bucaramanga y el área? ¿Conocía este panorama?
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